La posibilidad de que un trabajador sufra un daño derivado de su actividad laboral depende de una serie de factores, que tienen una incidencia clara en el trabajador. Atendiendo a su origen, dividimos los factores de riesgo en cuatro grupos:
Referidos a las condiciones materiales en las que se ejecuta el trabajo, y que influyen en la accidentabilidad como: máquinas y equipos de trabajo, instalaciones eléctricas, lugares de trabajo, riesgo de incencio, etc. De su estudio y conocimiento se encarga la especialidad preventiva denominada Seguridad en el Trabajo.
De su estudio y conocimiento se encarga la especialidad preventiva denominada Higiene Industrial.
Referidos a contaminantes o agentes de tipo físicos como: ruido, vibraciones, radiaciones, ambiente térmico (temperatura, humedad, ventilación).
Los factores físicos pueden producir daños a la salud debidos a la permanencia del trabajador durante largos periodos de tiempo bajo condiciones extremas de dichos factores.
Contaminantes o agentes de tipo químico: Son sustancias químicas que pueden estar presentes en el aire que respiramos en diferentes formas:
Los factores químicos pueden producir daños a la salud por exposición a productos con efectos corrosivos, cancerígenos, mutagénicos, teratogénicos…
Contaminantes de tipo biológico como:
Los factores biológicos pueden producir daños a la salud por exposición a agentes biológicos como hepatitis, tétanos, paludismo…
Referidos a las exigencias psicofísicas de la labor desempeñada. Diferenciamos entre:
De su estudio y conocimiento se encarga la especialidad preventiva denominada Ergonomía y Psicosociología Aplicada. La consecuencia de una carga excesiva de trabajo es la fatiga entendida como la disminución de la capacidad física y mental de un trabajador después de haber realizado una actividad durante un periodo de tiempo. Como un factor importante de sobrecarga y fatiga muscular, merecen una mención especial la manipulación y el transporte manual de cargas y la realización de movimientos repetitivos ya que provocan molestias osteomusculares. La fatiga mental puede producir daños de muy diversa consideración como depresión, jaquecas crónicas, irritabilidad... 
Se refieren a factores de la organización del trabajo:
De su estudio y conocimiento se encarga la especialidad preventiva denominada Ergonomía y Psicosociología Aplicada.
Sus efectos son los más difíciles de cuantificar, pudiéndose manifestar como problemas de estrés, fatiga e insatisfacción laboral.