Castellano  |   Valenciano
Imprimir página  |  

ivap - plan integral de formaciÓn en p.r.l. - justificaciÓn (1)

01 - Justificación del Proyecto (1)

Según la VI Encuesta nacional de condiciones de trabajo, elaborada por el Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales y el Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo, el 22,5% de los trabajadores consideran que su trabajo está afectando a su salud. Esta estimación global sufrió variaciones al analizarla según las categorías de otras variables de interés. Así, al analizar este parámetro por ramas de actividad, esta frecuencia se sitúa en el 21,8% en la rama de Administración Pública, llegando al 17,8% en el caso de los trabajadores administrativos.

Al examinar, de forma pormenorizada, algunas de las dolencias que más frecuentemente los trabajadores atribuyen a su labor, se observan ciertas variaciones que merecen ser comentadas. Así, entre las afecciones osteomusculares, observamos que el dolor de espalda, que a nivel global fue señalado por el 57,6% de los trabajadores que piensan que el trabajo afecta a su salud, incrementó su frecuencia en la rama de Administración Pública hasta un 64,6% (en el siguiente cuadro podemos ver con más detalle los porcentajes manejados).

ENFERMEDADES %
Dolor de espalda 64,6
Cuello, nuca 30,0
Miembros superiores 10,8
Miembros inferiores 4,9
Manos - Muñecas 11,7

En relación con otros síntomas que con frecuencia son atribuibles al trabajo como son la cefalea, las alteraciones visuales, el estrés, la depresión y el insomnio, destacan las siguientes observaciones:

En el siguiente cuadro pueden verse con más detalle el resto de alteraciones derivadas:

OTROS SÍNTOMAS %
Dolor de cabeza 10,8
Fatiga visual 9,4
Estrés 45,7
Depresión 12,6
Insomnnio 11,2

De forma global, los aspectos definidos como más molestos/preocupantes por los trabajadores han sido: el riesgo de tener un accidente, el riesgo de perder el empleo, y la cantidad de trabajo, pues entre un 22,6% y un 21,5% de los trabajadores percibe estos factores como molestos o preocupantes. En definitiva, estos son los factores hacia los que la población trabajadora presenta un mayor grado de sensibilización.

Como resultado de estos estudios, en la mitad de los casos se adoptaron medidas, siendo las más frecuentes la modificación de instalaciones, maquinaria, equipos o materiales y las actividades formativas e informativas.

Los temas formativos y su correspondencia con los múltiples aspectos en los que se despliega la prestación de servicios, han adquirido un protagonismo incontestable en la sociedad de este casi estrenado Siglo XXI, tanto por los deseosos objetivos que persigue (vinculados a aspectos afines con las políticas de empleo, mejora de la capacitación personal, social y para el trabajo de las personas…) y las incertidumbres a las que pretende dar respuesta (tales como la lucha contra el desempleo, mejora en la competencia de las empresas, disminución de la siniestralidad…), como por los espacios sobre los que opera.

Parece claro que sin formación no puede haber seguridad ni prevención de riesgos laborales, por lo tanto son numerosas las vertientes desde las que pueden abordarse los ejes "formación-prevención-seguridad y salud laboral", por lo que se hace necesario especificar el ámbito de exploración, concretándolo tanto subjetiva como objetivamente.

Desde una perspectiva objetiva, se ha constatado la necesidad de formación en prevención de riesgos como garantía del desarrollo de un ambiente de trabajo en condiciones de seguridad y salud, sobre todo, examinando el posible papel que el trabajador despliega como titular, no sólo de sus derechos formativos, que sin lugar a dudas son reconocidos, sino también concretando la posibilidad de que la formación se establezca como un verdadero deber que de forma concluyente logre involucrar a los sujetos en la adquisición de un ambiente de trabajo seguro y saludable.